Cuenta la leyenda que las sirenas vivían entre las costas de Amalfitana y Nápoles, en estas costas, seres mitológicos confundían y hacian perder el rumbo a los navegantes con su melodiosa voz, haciéndolos encallar o desaparecer sin dejar rastro. Pero eso si, felices a más no poder. Esta leyenda trascendió generaciones y llegó a todos los rincones del mundo. Hoy en día existe el rumor de una sirena de Amalfitana que sigue con vida; las personas han tratado de replicar su canto para atraerla y han buscado mil maneras de poder verla y probar su existencia, pero solo hay una manera de llamar contundentemente su atención: Una pizza de Amalfitana